jueves, 2 de agosto de 2012

Reseña: El sustituto


Todos los pueblos tienen sus secretos, pero el de Gentry es especialmente siniestro: a veces, se dice, los bebés son secuestrados y sustituidos por niños nacidos en el inframundo. Mackie siempre ha sospechado que era uno de esos sustitutos; lo nota en su frágil salud, en su extraña aversión al hierro, en la mirada huidiza de su madre... Nada le gustaría más que ser un chico normal, ir al instituto y tocar el bajo. Pero cuando Tate, la chica de sus sueños, pierde a su hermana, Mackie sabe que es el único que puede rescatarla. Sólo el amor podría empujarle a regresar a ese mundo espantoso... su verdadero hogar.



La historia que nos cuenta Brenna Yovanoff me ha hecho sentir una niña leyendo un cuento, pero no uno de esos cuentos mágicos con hadas madrinas de vestidos rosas y varitas con estrellitas sino un cuento con tintes tenebrosos resultando igual de mágico. Creo que la portada expresa con nitidez la idea que Brenna desea transmitir, un cochecito hermoso rodeado de nubes grises con objetos punzantes de metal apuntando hacia el interior del mismo, tres ingredientes son los que crean esta novela: belleza, pesar y crueldad.

La escritora ha demostrado poseer la habilidad de explicar un suceso escalofriante mezclando a la vez palabras de lo más normales como corderito o patito y me ha encantado:
En esta historia, Emma tiene cuatro años. Se levanta de la cama y avanza dando pequeños pasos por el suelo con su pijama de cuerpo entero. Cuando alarga la mano entre los barrotes, lo que hay en la cuna se le acerca. Intenta morderla y ella saca la mano, pero no retrocede. Se pasan toda la noche mirándose en la oscuridad. Por la mañana, esa cosa sigue acurrucada sobre el estampado de corderitos y patitos de las sábanas, mirándola. No es su hermano.
Y cuando uno lee un párrafo de este estilo no puede evitar que los vellos se le pongan de punta. La situación más cotidiana se tiñe de un rastro oscuro y desconocido, y es uno de los puntos fuertes que me han atrapado de la novela. El aura que rodea la narración es en todo momento gris, el pueblo resulta inquietante, parece que todos saben algo pero en realidad nadie dice nada. ¿Qué pensamientos se esconden tras la fachada de los habitantes de Gentry? ¿Es un misterio o es un secreto a voces?

 La narración es en primera persona y nos la sitúa el protagonista principal: Mackie. El muchacho siempre ha sabido que no era igual que el resto de las personas, la sangre le afecta, el hierro y otros metales, además de que no puede pisar el suelo de una iglesia o sitio consagrado. Su familia intenta protegerlo procurando que pase desapercibido y que ninguna mirada indiscreta descubra algo extraño en él. Pero como ya he dicho Mackie sabe que algo no anda bien y a lo largo de la historia tendrá que afrontar ciertos misterios que rodean su existencia.

Los personajes que acompañan a Mackie son Emma, su hermana que lo adora, su amigo más cercano Roswell, sus otros dos amigos los gemelos Danny y Drew y Tate, la chica que ha perdido a su hermana recientemente.

Tate me ha llamado muchísimo la atención, es la excepción que rompe la regla, en todos los lugares siempre hay alguien a quién la situación no le parece bien, alguien que no es un confomista y que acepta la realidad sin oponer resistencia. Tate es una muchacha fuerte, sincera y valiente que se convertirá en alguien especial para Mackie, alguien que le abrirá los ojos.
             
La señora Brummel estaba inmóvil, de espaldas a la pizarra y con el rotulador destapado en la mano, mirando a Tate.
-¿Necesitas algo?
Tate negó con un movimiento de la cabeza y se quedó de pie.
-No me haga caso. Sólo estoy esperando a que me cuelguen mi gran A roja.
-Eso no ha tenido gracia-dijo la señora Brummel, tapando por fin el rotulador.
-No-admitió Tate- No ha tenido gracia, pero podemos ponernos todos de acuerdo y sonreír y ya está, porque eso lo hace todo mucho más fácil.
La señora Brummel caminó hasta su escritorio, cogió una caja de pañuelos de papel y se la acercó a Tate, aunque no estaba llorando.
-¿Necesitas un rato para reponerte?
-No. Poque no estoy transtornada ni abatida por el dolor, ¿vale? Lo que estoy es cabreada.
-¿No quieres ir al despacho de orientación psicopedagógica?
-No. ¡Lo que quiero es que alguien me escuche, joder!

La idea es muy original y la curiosidad aumenta a medida que la trama avanza. Quieres saber quienes son los que roban niños, qué origen tienen, en definitiva ¿qué son?  La intriga y la ambientación me ha captado totalmente. He sido capaz de sumergirme en Gentry y sentir la tensión que se vive, conocer personajes extraordinarios e introducirme en escenarios tétricos sin que los mismos pierdan un ápice de belleza. Es extraño pero lo siniestro te asusta, sí, aunque he sentido que cada porción de rareza guardaba su particular brillo de hermosura, nada toca al extremo, la fealdad también esconde belleza y lo oscuro puede ocultar un punto de luz.

El libro es autoconclusivo y por un lado es bueno ya que no tendremos que esperar a la siguiente parte para descubrir el final pero lo malo es que cuando cierras el libro los personajes y sus vidas desparecen en tus manos y sinceramente, me he quedado con las ganas de saber más. Creo y es obvio que se pueden sacar más cosas del mundo que ha creado Brenna, me quedan muchas preguntas sin responder y me agradaría que la escritora más adelante decidiera seguir con la novela.

Lo que me ha faltado en el libro: Como ya he comentado, el libro se queda corto, hacen falta más páginas para terminar de adentrarse y comprender mejor el mundo que coexiste en Gentry, éste es sin lugar a dudas uno de los puntos que me ha dejado a medias, pienso que la historia es compleja y que no puede comprimirse en un solo libro. Sólo hemos visto la puta del iceberg.

Recomiendo su lectura: por los personajes, sobre todos los femeninos como Tate, Emma y Morrigan, ésta última me ha dejado con ganas de más, con una apariencia horripilante en la que despunta alguna pincelada entrañable que la convierte en un pack complejo que no termina de mostrarse de manera entera en el libro. Y por su originalidad, no hay vampiros, hombres lobos, ángeles... es una historia con un aire distinto que aporta frescura entre las miles de sagas que salen hoy en día en el mercado literario juvenil. ¡¡No os lo perdáis!!


                                    




                                Muy bueno: 4/5                                    

miércoles, 1 de agosto de 2012

Reseña de Envidia

La alta sociedad de Manhattan espera los primeros días de primavera entre fiestas, cócteles y recepciones. Tras su precipitado retorno, Elizabeth Holland todavía no ha aparecido en ninguno de estos eventos sociales, pero ahora las miradas curiosas tienen un nuevo objetivo en el que posarse: los recién casados Henry Schoonmaker y Penélope Hayes. La flamante pareja es la envidia de toda Nueva York y parece tener todo lo que se puede desear: dinero, belleza, felicidad. Aunque, en ocasiones, las sonrisas más deslumbrantes esconden los secretos más escandalosos...


Cuidado, posibles spoilers.

Envidia es el tercer libro de la saga "The Luxe" de Anna Godbersen, en éste nos encontramos con un estilo similar a los anteriores en cuanto a buenas descripciones, nuevos acontencimientos cada vez más enrevesados y lectura ágil y entretenida.
Los problemas se van junando dando paso a otros problemas con letras mayúsculas y algunos que rodean a los primeros sintiéndote, en ocasiones, inmersa en una telenovela sudamericana que no tiene fin.

Penelope consigue, a base de secretos y manipulaciones, alcanzar el cénit de sus propósitos: casarse con Henry. A pesar de lograr su objetivo el descanso no ocupará sus pensamientos y deberá enfrentar nuevas situaciones puesto que ser el matrimonio modélico y salir bien parados en los periódicos no es sencillo.

Diana deberá enfrentar la nueva situación: Henry está casado y para ella sólo existen los pedazos rotos de su corazón ¿podrá recomponerse? ¿seguirá con la esperanza de un cambio de situación?

Elisabeth tras la fatídica pérdida de su gran amor y esposo Will parte de su esencia ha quedado anulada pero la vida continúa y el buen nombre de su familia debe permanecer intacto, la verdad no puede salir a flote y el precio es ocultar parte de su vida, parte de su identidad ¿valdrá la pena sacrificar parte de si misma para mantener el buen nombre de su familia ante la alta sociedad?

Carolina seguirá subiendo escalones hacia la fama y el ser considerada una dama de clase alta ¿sabrá estar a la altura?

Este tercer libro es el más flojo de la saga, me ha dejado un poco más indeferente teniendo en cuenta sus predecesores. Esperaba reacciones distintas o quizá menos estancamientos, y con esto no me refiero a que no sucedan cosas, para nada, la trama va evolucionando pero ¿hacia dónde? El camino cada vez se torna más oscuro y lineal, personajes como las hermanas Holland se han quedado un poco apagadas y esperaba reacciones más fuertes puesto que el final de Rivales me dejó un cosquilleo muy agradable en la piel: la declaración de intenciones de Elisabeth era guerrera, existía una conexión muy fluida entre las hermanas y deseaba ver la confrontación con Penelope. Anhelaba ver orgullo y desafío en sus ojos, sin embargo, los deseos que sentí en las últimas páginas de Rivales se han visto esfumados en Envidia. Pero no voy a ser tan negativa, si algo puedo entender de la situación planteada por Anna Godbersen es que la vida real es así, las personas son débiles, cuando están dolidas agachan la cabeza y esperan a que amaine el temporal, lo importante es que vuelvan a alzarse y sigan hacia adelante. Quizá el tercer libro se encuentra en el punto de asimilación de los trágicos acontecimientos del segundo y las hermanas tienen que madurar y ser capaces de ver una salida, en ese caso sí que quiero añadir que los personajes son reales. Pero bueno, la espinita sigue clavada ya que esperaba encontrarme otra actitud por parte de ambas.

El final de Envidia es un punto positivo, los finales que narra Godbersen son sorprendentes porque te dejan con unas ganas tremendas de leer el siguiente libro. Particularmente éste final me ha dejado sensaciones buenas y malas. Empezando por las primeras, tengo la clara percepción de que Diana dará mucho de qué hablar en el siguiente libro, no obstante, siguiendo con las segundas, en el caso de Elisabeth me quedo con un ay en el corazón, no me gusta como termina, personalmente me esperaba mucho más de ella ya que en Rivales estuvo magnífica, allí vi a la verdadera Elisabeth y ahora no sé dónde se ha metido...

Y en cuanto a Penelope y Carolina pese a que son los personajes que menos me gustan, al menos en este libro no se quedan paradas, admiro su determinación y lucha, van hacia el objetivo y no apartan su mirada hasta tenerlo entre sus manos. ¿Pero el fin justifica los medios?

Concluyendo, este libro es el que menos me ha impactado de los publicados hasta entonces, más que nada por el aire asfixiante que se ha respirado y por la sensación de presenciar un sinfín de enredos cada vez más pesados consiguiendo un grado de saturación reseñable. Pero han existido momentos buenos y el giro del final me ha dejado una sensación de sorpresa por eso bajo la puntuación sólo un poco. Recomiendo el libro, sí, sobre todo para descubrir que les depara en el cuarto y último de la serie.


                                                




                                                  Está bien: 3/5